Ciencia Epistemología Matemática

Atractivo sexual, supervivencia y otras cuestiones de física teórica

Cómo la simetría ha pasado de valorar la capacidad reproductiva de una posible pareja a determinar la validez de las ecuaciones fundamentales de la física.

Siempre me he preguntado si la obsesión por la simetría en (casi) todos los aspectos de nuestra vida sería de alguna manera un reflejo de nuestra propia simetría corporal. ¿Seres con cuerpos asimétricos tendrían las mismas preferencias estéticas que las nuestras? ¿Cómo serían en ese caso las ecuaciones que describen su mundo? Recientemente me he topado con algunos estudios que permiten conectar ciertas cuestiones biológicas elementales con nuestras preferencias estéticas (y por lo tanto con las ecuaciones fundamentales de la física teórica).

Al parecer, la evolución nos ha preparado para detectar en la simetría la clave para la supervivencia. A la hora de «valorar» a una posible pareja, la simetría del cuerpo nos proporciona algunas pistas sobre su potencial reproductivo. La simetría facial, por ejemplo, revela un buen estado de salud y una buena calidad sexual y reproductiva. De hecho, algunos estudios muestran que las mujeres presentan rasgos aún más simétricos los días de mayor fertilidad. De manera inconsciente, elegimos pareja basándonos en la simetría de ciertos rasgos de la otra persona que indican un buen estado de salud del individuo. Luego decidimos ponerle nombre a las cosas y llamamos a esa preferencia por la simetría: belleza.

Por extensión, asumimos que todo la simétrico es bello (y bueno). Así, las tallas simétricas nos parecen más bellas que las que no lo son, constrimos vasijas simétricas, casas simétricas, escudos, emblemas, edificios, templos, ciudades… Y luego esa simetría se traslada a la matemática y entonces adquiere aún mayor relevancia: algunos problemas pueden resolverse por argumentos de simetría y las soluciones simétricas tienen altas chances de ser correctas. Lo mismo ocurre en la física, donde las leyes de conservación (de la energía, del momento, de la carga) están asociadas a la existencia de simetrías abstractas. En particular, en el campo de la física de partículas, el modelo estándar constituye una teoría relativista de campos cuánticos basada en simetrías. Más aún, la supersimetría o SUSY es una simetría hipotética que forma parte de la teoría de supercuerdas (una generalización de la teoría de cuerdas).

A esta altura del relato cabe preguntarse si la simetría que observamos en el Universo es causa o consecuencia de nuestra propia simetría corporal. ¿Seres inteligentes asimétricos habrían llegado a las mismas conclusiones? Quizás hubieran postulado una SUASY (super asimetría) para explicar sus partículas elementales (si acaso se hubiesen topado con ellas). Aún admitiendo el carácter altamente especulativo de estas ideas, no parece totalmente descabellado imaginar que tal vez la simetría, que evolutivamente nos ha servido para valorar la capacidad reproductiva de una posible pareja, haya devenido, primero, en preferencia estética, y luego, en una manera de determinar la validez de las ecuaciones fundamentales de la física.

¿Podría acaso una ciencia asimétrica abrir nuevos caminos y explorar nuevos horizontes? Así como el arte expandió sus límites al abandonar lo figurativo, quizás la ciencia pueda verse favorecida de una incursión por los oscuros y tenebrosos pantanos de lo asimétrico.


4 comments on “Atractivo sexual, supervivencia y otras cuestiones de física teórica

  1. Ayer justo estaba analizando el hecho de que, en distintos cñirculos siempre hay una persona que dice conocerme de antes o que le parezco muy familiar, o que me parezco a alguien cercano o a algún pariente. Y e alguna forma estaba filosofando que posiblemente esta característica de mi rostro y mi voz me permita introducirme fácilmente a lso cñirculos o que las personas confñien en mi más fácilmente que si tuviera un rostro totalmente desconocido o que no les remitiera a nada familiar. ¿Sabes algo de esto? ¿Algún texto que me pudieras recomendar?

  2. Pingback: Atractivo sexual, supervivencia y otras cuestio...

  3. Ya lo decía Asimov en uno de sus ensayo que aparece en el libro Vida y Tiempo. Comenta que la materia tiene un pulso específico que la lleva a relacionarse entre sí. De manera que siendo el Carbono el elemento básico para la vida orgánica. La vida en nuestro planeta es una proyección en diferentes grados de complejidad de el pulso cuaternario de dicho elemento. De ahí que la estructura elemental y las que se desarrollan a partir de esta, tengan esa simetría predominante que percibimos en la mayoría de los animales, simetría que nos atañe también a los humanos. El reino vegetal y el mineral tienen su simetrías particulares, en las que se incluye lo fractal.

Y tú... Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: