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Profecías auto-INcumplidas

Hemos oido muchas veces acerca de las profecías auto-cumplidas. Alguien hace correr el rumor de que, por ejemplo, aumentará el precio del azucar, la gente (que es muy propensa a los rumores) sale corriendo a comprar azucar, la demanda aumenta bruscamente y el precio del azucar se incrementa. En realidad, llamarle profecía auto-cumplida es un poco rimbombante para lo que en realidad es simple manipulación.

La cuestión es que hay otros casos, menos conocidos, y que constituyen el ejemplo opuesto. Son las profecías auto-INcumplidas. Se trata también de una manipulación, pero tan burda que logra el efecto contrario del que buscaba. Existe una famosa (y probablemente apócrifa) historia acerca de cómo, en la provincia china de Shanxi, las autoridades locales se habían propuesto acabar con una plaga de ratas. Para lograrlo, decidieron pagar a los campesinos una determinada cantidad de dinero por cada rata que estos cazaran y llevaran ante las autoridades. La medida tuvo un efecto inmediato: miles de campesinos comenzaron a presentarse día tras día con su cosecha de ratas a cuesta para cobrar su recompensa. Las autoridades chinas estaban encantadas con su brillante idea y consideraban que acabar con la plaga de ratas sería sólo cuestión de tiempo; más bien de poco tiempo. Sin embargo, pasaban los meses y la cantidad de ratas que traían los campesinos no sólo no disminuía sino que aumentaba. Las autoridades chinas (muy propensas a los complots) decidieron investigar. El resultado de dicha investigación fue concluyente: a los campesinos les resultaba más rentable cobrar por las ratas que por el trabajo del campo así que decidieron criarlas y canjearlas periódicamente por la cantidad de dinero que daban las autoridades.

Cuando me contaron esta historia, no pude evitar la comparación con la manera en que se evalúa la actividad científica. El trabajo de los científicos consiste (o debería consistir) en desarrollar una investigación relevante y luego publicar esos resultados en papers en revistas científicas internacionales. La calidad y la relevancia del trabajo científico dependen (se supone) de la calidad de la revista y del número de veces que se cite un trabajo. La calidad del científico depende, además, de la cantidad de publicaciones que éste tenga. Publicaciones y citas. Las autoridades occidentales (muy propensas a la cuantificación y al más es mejor) pensaron que esta manera de evaluar a los científicos a partir del número de publicaiones y del número de citas generaría una investigación de calidad. Pasaron los años y, para su sorpresa, muchos científicos se dieron cuenta que les resultaba más rentable tener citas que hacer investigación de calidad; decidieron entonces criar sus propios papers y citarse la mayor cantidad de veces posible. Como consecuencia, se termina premiando el trabajo insustancial y auto-referenciado en lugar de la investigación de calidad que se pretendía estimular. Muchas decisiones terminan generando lo contrario de lo que se proponían.

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2 comments on “Profecías auto-INcumplidas

  1. Muy interesante…pero ¿por qué has puesto profesías con s? ¿tiene algún significado oculto que se me escapa?

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